Angel, business. Nueva tribu de inversores privados en busca de talento emprendedor al que impulsar financiando proyectos con dinero de su propio bolsillo, en forma de capital semilla, para hacer brotar la idea, o capital financiero acompañado de conocimientos empresariales, para iniciar y hacer crecer el proyecto empresarial. Se han ganado fama de filántropos, y aunque verdaderamente se arriesgan y a veces pierden, no quieren dar puntada sin hilo.
En la Ley del Emprendedor los inversores tendrán un doble beneficio fiscal:
a) por un lado una deducción del 20% en la cuota de IRPF hasta un importe máximo de 20.000 euros anuales y,
b) por otro lado, cuando el inversor venda su participación temporal en el negocio tendrá una exención total de la ganancia siempre que reinvierta en otra nueva empresa.
