«La nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que constituye nuestro plan para poner fin a la pobreza y asegurar una vida digna para todos, reconoce la necesidad de luchar contra la corrupción en todos sus aspectos y pide una reducción significativa de los flujos financieros ilícitos y la recuperación de los activos robados»
Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas,
ROMPE LA CADENA DE LA CORRUPCIÓN
Frecuentemente se piensa que se está a merced de la corrupción y de que esta no es más que un “modo de vida”. Sin embargo, toda sociedad, todo sector y todo ciudadano se beneficiarían si rompieran la cadena de la corrupción en su vida diaria. He aquí algunos ejemplos de cómo puedes romper la cadena de la corrupción:
Frecuentemente se piensa que se está a merced de la corrupción y de que esta no es más que un “modo de vida”. Sin embargo, toda sociedad, todo sector y todo ciudadano se beneficiarían si rompieran la cadena de la corrupción en su vida diaria. He aquí algunos ejemplos de cómo puedes romper la cadena de la corrupción:
El sector privado
puede combatir la
corrupción y...
Fortalecer la
democracia...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Fortalecer la democracia...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Fortalecer la democracia...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Fortalecer la democracia...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Fortalecer la democracia...
Promover la justicia...
Apoyar la educación...
Crear prosperidad...
Salvaguardar el desarrollo...
Mejorar la salud pública...
Fomentando la estabilidad económica mediante prácticas de tolerancia cero respecto de la corrupción.
Una comunidad empresarial transparente y abierta es la piedra angular de toda democracia sólida.
Promulgando políticas relativas a los regalos, las cadenas de suministro, los denunciantes de irregularidades y otras cuestiones importantes relacionadas con la corrupción, y sensibilizando a todos los empleados al respecto.
El desempeño de los empleados mejorará si sienten confianza en la justicia y equidad del entorno en que se desenvuelven.
Financiando programas de educación y asegurando que estos se administren en forma justa.
Apoyar un sistema educativo sólido mediante donaciones y actividades de divulgación es una buena inversión en el futuro.
Aplicando en forma estricta medidas de lucha contra la corrupción y recurriendo a auditores independientes para asegurar su cumplimiento. Aplique "estrategias de lucha contra la corrupción" en el diálogo social (véase Los sindicatos).
En el sector privado, la corrupción aumenta los gastos de las empresas por el "impuesto" complementario que representan los sobornos, el gasto administrativo adicional de las negociaciones con funcionarios corruptos y las sanciones jurídicas y financieras por el incumplimiento de acuerdos o el descubrimiento de la comisión de un delito.
Respetando las normas de competencia leal.
La corrupción puede poner a empresas de dudosa reputación a salvo de la competencia leal y, por lo tanto, permitir que las empresas ineficientes sobrevivan en el mercado y lo distorsionen.
Asegurando que las empresas de atención sanitaria adopten buenas prácticas internacionales, a fin de que ofrezcan servicios y suministros médicos que beneficien a todos los ciudadanos, en vez de ignorar las prácticas corruptas en el sector público para obtener ganancias.
Por ejemplo, permitir por ambición que entren en el mercado medicamentos adulterados significa poner en peligro a la sociedad entera.
Negociando remuneraciones decentes para los funcionarios públicos.
Asegurar que los funcionarios públicos reciban una remuneración decente, que tengan dinero en el bolsillo, contribuye ampliamente a combatir la tentación de que se llenen los bolsillos con sobornos.
Defendiendo a los denunciantes de irregularidades.
Proteja a quienes arriesgan su vida y sus medios de subsistencia para desenmascarar a las personas corruptas y llevarlas ante los tribunales. El número de denunciantes de irregularidades aumentará cuando sea evidente que no se corren riesgos al exponer la corrupción.
Vigilando la integridad de los sistemas de educación.
Los maestros no solo enseñan a nuestros hijos y los cuidan; también protegen la buena reputación del sistema del que todos dependemos en beneficio de nuestros hijos.
Aplicando estrategias de lucha contra la corrupción en el diálogo social y estableciendo alianzas con el sector empresarial para que impere la tolerancia cero a las prácticas corruptas.
Un entorno empresarial libre de corrupción resulta más atractivo no solo para los empleados, sino también para los posibles clientes.
Movilizando contra la corrupción la voz colectiva y el poder de negociación de los sindicatos.
Proteger y fomentar sociedades justas y transparentes, mediante acciones colectivas, contribuye enormemente al desarrollo y reduce la pobreza.
Luchando por remuneraciones justas y buenas condiciones de trabajo para los trabajadores sanitarios, así como por mejores servicios.
Los sindicatos de trabajadores de la salud pueden mejorar el sistema de atención médica y las condiciones laborales de los trabajadores, para que sean menos vulnerables a la corrupción. Asimismo, pueden ayudar a erradicar la corrupción, adoptando un enfoque de tolerancia cero de sus afiliados frente a la corrupción.
Informándonos acerca del estado de derecho y de lo que el gobierno se ha comprometido a hacer para luchar contra la corrupción.
Formar parte de una red de ciudadanos informados no solo resulta decisivo para toda democracia próspera: también lleva a considerar a las autoridades elegidas responsables de sus actos.
Denunciando los casos de corrupción a las autoridades.
Al presentar una denuncia, no solo se enfrenta a los corruptos, sino que también se defiende a la comunidad.
Enseñando a los niños que la corrupción es inaceptable.
Los padres pueden enseñar a sus hijos el valor de la integridad.
Rehusando el pago o la aceptación de sobornos, honorarios de facilitación o regalos.
El rechazo o de recompensas ilícitas por una labor realizada o por realizar, constituye una respuesta contundente no solo a los que intentarían solicitar favores, sino también a quienes colaboran con ellos.
Diciendo a las autoridades elegidas que la lucha contra la corrupción debería formar parte integrante de todas las políticas de desarrollo.
Usted tiene no solo el derecho, sino también la responsabilidad, de recordar a quienes ha elegido para ocupar un cargo que lo representan a usted, a su comunidad y sus ideales, tanto en el país como en el extranjero.
Exigiendo acceder fácilmente a información transparente sobre la atención médica, por ejemplo, sobre los servicios a que tienen derecho los ciudadanos y sobre el costo de esos servicios.
El acceso a la atención sanitaria básica es un derecho de todo ciudadano. Un ciudadano responsable se caracteriza por conocer sus derechos y formular las preguntas debidas.
Promulgando políticas relativas a los regalos, las cadenas de suministro, los denunciantes de irregularidades y otras cuestiones importantes relacionadas con la corrupción, y sensibilizando a todos los empleados al respecto.
El desempeño de los empleados mejorará si sienten confianza en la justicia y equidad del entorno en que se desenvuelven.
Financiando programas de educación y asegurando que estos se administren en forma justa.
Apoyar un sistema educativo sólido mediante donaciones y actividades de divulgación es una buena inversión en el futuro.
Aplicando en forma estricta medidas de lucha contra la corrupción y recurriendo a auditores independientes para asegurar su cumplimiento. Aplique "estrategias de lucha contra la corrupción" en el diálogo social (véase Los sindicatos).
En el sector privado, la corrupción aumenta los gastos de las empresas por el "impuesto" complementario que representan los sobornos, el gasto administrativo adicional de las negociaciones con funcionarios corruptos y las sanciones jurídicas y financieras por el incumplimiento de acuerdos o el descubrimiento de la comisión de un delito.
Respetando las normas de competencia leal.
La corrupción puede poner a empresas de dudosa reputación a salvo de la competencia leal y, por lo tanto, permitir que las empresas ineficientes sobrevivan en el mercado y lo distorsionen.
Asegurando que las empresas de atención sanitaria adopten buenas prácticas internacionales, a fin de que ofrezcan servicios y suministros médicos que beneficien a todos los ciudadanos, en vez de ignorar las prácticas corruptas en el sector público para obtener ganancias.
Por ejemplo, permitir por ambición que entren en el mercado medicamentos adulterados significa poner en peligro a la sociedad entera.
Negociando remuneraciones decentes para los funcionarios públicos.
Asegurar que los funcionarios públicos reciban una remuneración decente, que tengan dinero en el bolsillo, contribuye ampliamente a combatir la tentación de que se llenen los bolsillos con sobornos.
Defendiendo a los denunciantes de irregularidades.
Proteja a quienes arriesgan su vida y sus medios de subsistencia para desenmascarar a las personas corruptas y llevarlas ante los tribunales. El número de denunciantes de irregularidades aumentará cuando sea evidente que no se corren riesgos al exponer la corrupción.
Vigilando la integridad de los sistemas de educación.
Los maestros no solo enseñan a nuestros hijos y los cuidan; también protegen la buena reputación del sistema del que todos dependemos en beneficio de nuestros hijos.
Aplicando estrategias de lucha contra la corrupción en el diálogo social y estableciendo alianzas con el sector empresarial para que impere la tolerancia cero a las prácticas corruptas.
Un entorno empresarial libre de corrupción resulta más atractivo no solo para los empleados, sino también para los posibles clientes.
Movilizando contra la corrupción la voz colectiva y el poder de negociación de los sindicatos.
Proteger y fomentar sociedades justas y transparentes, mediante acciones colectivas, contribuye enormemente al desarrollo y reduce la pobreza.
Luchando por remuneraciones justas y buenas condiciones de trabajo para los trabajadores sanitarios, así como por mejores servicios.
Los sindicatos de trabajadores de la salud pueden mejorar el sistema de atención médica y las condiciones laborales de los trabajadores, para que sean menos vulnerables a la corrupción. Asimismo, pueden ayudar a erradicar la corrupción, adoptando un enfoque de tolerancia cero de sus afiliados frente a la corrupción.
Informándonos acerca del estado de derecho y de lo que el gobierno se ha comprometido a hacer para luchar contra la corrupción.
Formar parte de una red de ciudadanos informados no solo resulta decisivo para toda democracia próspera: también lleva a considerar a las autoridades elegidas responsables de sus actos.
Denunciando los casos de corrupción a las autoridades.
Al presentar una denuncia, no solo se enfrenta a los corruptos, sino que también se defiende a la comunidad.
Enseñando a los niños que la corrupción es inaceptable.
Los padres pueden enseñar a sus hijos el valor de la integridad.
Rehusando el pago o la aceptación de sobornos, honorarios de facilitación o regalos.
El rechazo o de recompensas ilícitas por una labor realizada o por realizar, constituye una respuesta contundente no solo a los que intentarían solicitar favores, sino también a quienes colaboran con ellos.
Diciendo a las autoridades elegidas que la lucha contra la corrupción debería formar parte integrante de todas las políticas de desarrollo.
Usted tiene no solo el derecho, sino también la responsabilidad, de recordar a quienes ha elegido para ocupar un cargo que lo representan a usted, a su comunidad y sus ideales, tanto en el país como en el extranjero.
Exigiendo acceder fácilmente a información transparente sobre la atención médica, por ejemplo, sobre los servicios a que tienen derecho los ciudadanos y sobre el costo de esos servicios.
El acceso a la atención sanitaria básica es un derecho de todo ciudadano. Un ciudadano responsable se caracteriza por conocer sus derechos y formular las preguntas debidas.



