Biomímesis (de bio, vida y mimesis, imitar) Es un método de producción empresarial que trata de imitar los procesos de la naturaleza.
Con la biomímesis en Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad, se trata de cerrar los ciclos de producción, de cambiar el metabolismo productivo dentro del paradigma sostenibilista.
La economía tradicional es de estructura lineal, donde los recursos se transforman en materia prima, la materia prima en producto (que va a utilización y después a desecho) -no hay una relación circular, sino que es un proceso de flujos abiertos, sin interconexión producto-desecho. Ello implica la consideración del paradigma convencional; los recursos abundantes (los naturales), los recursos humanos escasos (donde lo que prima es la optimización del capital productivo), y, finalmente, es una economía dirigida a la intensidad del producto que nos lleva a un paradigma de economía poco sostenible. Frente a esto se trata de oponer una economía de ciclos cerrados, imitando los ciclos de la naturaleza, la biomímesis.
Este método, tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de la humanidad. Además se basa en la sustentabilidad socio-económicas; mediante el fundamento que la naturaleza es el único modelo que perdura por millones de años.
Otro fin importante es el compromiso ecológico que conlleva la biomimesis, de modo que la solución a los problemas ecológicos se encuentra en la inteligencia de la naturaleza; como por ejemplo el modo de filtrar el aire, limpiar el agua y nutrir el suelo. Esto implicaría que los sistemas sociales humanos y económicos, al imitar las soluciones dadas por la naturaleza, estén subordinados al entorno y no al contrario.
La naturaleza ha dado origen a lo largo 3,8 billones de años de evolución a estructuras de diseño inteligente que podemos imitar para propósitos humanos. La Bioquímica estudia los modelos de la naturaleza e imita o se inspira en sus diseños y procesos para resolver los problemas humanos, consiste en aprender a diseñar tecnologías sostenibles adaptando estructuras desarrolladas por la naturaleza. Es una nueva forma de ver y valorar la naturaleza, que introduce una visión basada en lo que podemos aprender del medio natural. Como consecuencia de esta rama de la ciencia nacieron los denominados plásticos biodegradables. Los plásticos sintéticos, como el conocido polietileno, están formados por polímeros derivados de sustancias del petróleo y tardan unos 500 años en degradarse por lo que no son susceptibles de asimilarse de nuevo en la naturaleza. En un tiempo en el que el petróleo es un recurso no renovable y casi agotado, y en el que tenemos consciencia de que los productos de su utilización son nocivos para el medio ambiente nace la idea de un nuevo tipo de plástico, un nuevo material basado en un nuevo fenómeno base que conforma el polímero del plástico y que es capaz de volver a la naturaleza a través de los procesos de biodegradación y compostaje sin emitir contaminantes.
Jorge Riechmann propone que la mejor vía para cumplir este propósito es cerrando los ciclos de materia, consumir en función de los ciclos naturales, minimizar el transporte y aumentar la autosuficiencia local, obtener la energía del sol en sus distintas manifestaciones, potenciar una alta interconexión biológica y humana, no producir compuestos tóxicos para el entorno (xenobióticos), acoplar nuestra velocidad a la de los sistemas naturales, actuar desde lo colectivo y acogerse al principio de precaución, que enlaza con la idea de cuidado de Leonardo Boff, y la Carta de la Tierra.
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