Encrucijada.
Los seres humanos somos criaturas transitorias. Vivimos en este planeta por un breve período de tiempo y rara vez apreciamos el todo, la imagen más grande, la perspectiva a largo plazo. En un pasado no muy lejano, nuestros antepasados estuvieron vagando por la tierra en pequeños grupos a través de un generoso paisaje, aparentemente sin fin. El concepto de un mundo limitado fue ignorado en gran medida.
Ahora las cosas son diferentes. Avances tecnológicos espectaculares y sistemas económicos complejos nos han permitido florecer, como nunca antes había ocurrido. Siete mil millones de seres humanos estamos presionando colectivamente contra múltiples fronteras ecológicas. Turbulencias sociales y económicas amenazan con desestabilizar aún más nuestro mundo. Dado lo limitado de nuestros recursos y nuestros malos hábitos de expansión y consumo excesivo, no podemos esperar el progreso humano constante en el futuro - por lo menos no para todos nosotros.
Ha llegado el momento de iniciar un cambio fundamental en la forma en que pensamos y vivimos.
Gran parte de nuestra sociedad en la actualidad continua persiguiendo alcanzar los principios gemelos de la expansión y el consumo. Ambos comportamientos son alimentados en gran parte por un modelo de crecimiento económico que asume implícitamente que habitamos un sistema infinito. Sin embargo, como sabemos ahora, el sistema no es infinito, sino más bien finito y permanentemente ligado a interdependencias entrelazadas que hacen del todo un grupo muy unido de tal modo que el agotamiento de una parte entrelazada, afecta al resto hasta el punto de poder afectar y arruinar al resto. El actual modelo económico basado en el crecimiento y el consumo sin restricciones es obsoleto.
Nos encontramos en un cruce de carreteras, ante una encrucijada, en la que la decisión del camino más adecuado a tomar, no depende más que de nosotros mismos, de tal modo que adoptar una vía sostenible o un camino a la perdición, dependerá, bien del liderazgo hacia la sostenibilidad, o el camino contrario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario